Generalmente el bingo se asocia a personas mayores, básicamente mujeres, y frecuentemente son pensionistas y no justamente un chico de 24 años, con un grupo de amigos y de la realeza. El príncipe Guillermo de Inglaterra decidió probar su suerte en el juego, la semana pasada con un grupo de amigos.
Uno de los portavoces de la casa real confirmó que el segundo en la línea de sucesión del trono británico visitó un club de bingo en Reading cerca de la academia militar de Sandhurst donde es cadete. Sin entrar en detalles, todo lo que se dijo fue “Estuvo allí”.
Estuvo casi una hora jugando con 10 amigos de Sandhurst, pero no pudo ganar ninguno de los premios de 20 libras, confirmando el dicho “Mal en el juego, bien en el amor” ya que se lo ha visto muy acaramelado con una bella dama.
Un cliente habitual del bingo del club de Bingo declaró que “Si hubiese ganado, nos preguntábamos si habría gritado palacio en lugar de Casa” Haciendo referencia a que en ese lugar en lugar de cantar “Bingo!” se dice “Casa!”


